Rev Esp Endocrinol Pediatr

Rev Esp Endocrinol Pediatr 2024;15 Suppl(2):107-117 | Doi. 10.3266/RevEspEndocrinolPediatr.pre2024.Apr.907
Metabolismo y nutrición
Metabolismo y nutrición

Sent for review: 29 Apr. 2024 | Accepted: 29 Apr. 2024  | Published: 6 May. 2024

O2/d2-017 Metabolismo y nutrición

LA ACTIVIDAD DEPORTIVA REGLADA ES UN FACTOR PROTECTOR DE OBESIDAD SUPERIOR AL COMEDOR ESCOLAR, INCLUSO EN PANDEMIA

Maeso Mendez, S.1; Rodríguez Quintana, A.2; Angulo Sainz, J.3; Herrador Iriarte, M.3; Garaialde Idiaz De Heredia, I.3; García Beitia, I.3; Martínez Estévez, I.3; Díez López, I.4.

1Pediatría. HU Araba. OSI Araba, Vitoria, España; 2CS Zabalgana. Pediatría. OSI Araba, Vitoria, España; 3Grupo colaborador. Colegio San Prudencio Ikastetxea, Vitoria, España; 4Departamento de Pediatría. UPV-EHU. Endocrinología infantil. HU Araba. OSI Araba. Bioaraba, Vitoria, España.

Estos autores publicaron (Bol. S Vasco-Nav Pediatr 2016; 48: 12-16) la situación de esta cohorte bien caracterizada en relación con el peso, realización de ejercicio escolar reglado y/o acudir al comedor escolar. Se demostró que, aunque la población fuese de nivel socioeconómico medio-alto, la situación de sobrepeso era menor entre los niños con ejercicio reglado escolar, sin influencia evidente entre los expuestos o no al comedor escolar.

Objetivos

Revaluar la misma cohorte de niños escolarizados en situación de postpandemia, valorando si esta ha tenido afectación en la misma y si la cohorte expuesta a ejercicio reglado y al comedor escolar está en diferente situación.

Material y métodos

Estudio transversal comparativo de la misma cohorte en dos periodos históricos diferentes. Primer trimestre escolar del 2016 y primer trimestre escolar del 2021. Trazabilidad de casos y comparación por pares. Variables estudiadas edad, sexo, peso, talla, asistencia a comedor escolar y actividad física reglada.

Resultados

Nivel socio económico de la cohorte medio-alto. Número de casos estudiados 843.

573 niñas (68%). Edad de 5-15 años.

Ejercicio físico reglado 631 (75%). Comedor escolar diario 381 casos (45%). Comedor + ejercicio físico 272 casos (32% del total 71% de los del comedor). De los que hacen ejercicio físico reglado 283 se quedan el comedor (45%). No hubo diferencias significativas distribución cohorte total frente a ejercicio físico respecto a la variable comedor (χ2, p = 0,27). El 90% de la cohorte expuesta mantuvo la actividad física pre y postpandemia de forma reglada.

Tras la pandemia incremento de IMC (Z score) en toda la cohorte y en todos los grupos, sexos y edades, pero de forma menos significativa en los niños que hacen actividad física reglada (p = 0,001) sin influencia del comedor (p = 0,45).

Conclusiones

El confinamiento pandémico supuso un incremento del peso y del IMC en todos los grupos etarios, pero la existencia de una actividad física reglada que posteriormente han mantenido supone un factor de protección. Acudir al comedor no supone un factor de riesgo/beneficio en nuestro estudio.

 

 O2/d2-020 Metabolismo y nutrición

LOS CAMBIOS EN LOS DEPÓSITOS DE TEJIDO ADIPOSO TRAS LA REDUCCIÓN PONDERAL EN LA OBESIDAD INFANTOJUVENIL NO SON UNIFORMES Y ESTÁN INFLUIDOS POR EL SEXO Y LA PUBERTAD

Guijo Alonso, B.1; Sirvent Cerdá, S.1; Hawkins Carranza, F.2; Barrios Sabador, V.1; Argente Oliver, J.1; Martos Moreno, G.Á.1.

1Hospital del Niño Jesús, Madrid, España; 2Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid, España.

Introducción

La reducción del contenido graso corporal en pacientes con obesidad se acompaña de una mejoría en su estado metabólico, influida por los cambios en la secreción de adipocinas del tejido adiposo. Dicha reducción no es homogénea entre los diferentes depósitos de tejido adiposo, permaneciendo insuficientemente caracterizada en niños y adolescentes.

Objetivos

1) Evaluar la distribución anatómica de los cambios en los depósitos de tejido adiposo en niños y adolescentes con obesidad tras reducción ponderal. 2) Estudiar las relaciones existentes entre dichos cambios y el perfil metabólico y de adipocinas circulantes.

Pacientes y métodos

Estudio de 150 pacientes con obesidad grave (75 caucásicos/75 hispanos; 50% de cada sexo y 25 prepuberales y 50 puberales en cada etnia; edad 11,79 ± 2.88 años; IMC 4,10 ± 1,39 SDS). Se registraron y estandarizaron las características antropométricas (peso, talla, IMC, cintura, cadera), realizándose un test de tolerancia oral a la glucosa y cuantificándose (en ayunas) perfil lipídico, ácido úrico, adiponectina total y de alto peso molecular (HMW-ADP), leptina y su receptor soluble. Se analizó contenido y distribución de grasa corporal mediante resonancia abdominal (1.5T Phillips RM Achieva) y DEXA (Hologic QDR4500W) estandarizándose el contenido graso corporal y calculándose los cocientes de grasa de tronco/miembros inferiores (DXA) y visceral/subcutánea abdominal (resonancia). Estas determinaciones se repitieron en aquellos pacientes que redujeron su IMC en >1,5 SDS y/o su peso en >10% valorándose los cambios en cantidad y distribución de grasa corporal tras pérdida y su relación con cambios metabólicos y en adipocinas circulantes.

Resultados

Consiguieron la reducción ponderal establecida 35 pacientes –25 puberales (13 varones/12 mujeres) y 10 prepuberales (3 niños/7 niñas)– en un tiempo medio de 0,74 ± 0,3 años. En conjunto, se objetivó una reducción del porcentaje de grasa corporal neto y estandarizado [Z-score], ambos p < 0,001 ambos), porcentaje de grasa troncal (p < 0,001) y del cociente tronco/miembros inferiores (p < 0,05), con incremento de masa magra (p < 0,05), reducción de los niveles de leptina y aumento de los de adiponectina total y HMW-ADP. En pacientes puberales el porcentaje de grasa corporal total se redujo en ambos sexos (p < 0,001), pero exclusivamente en el sexo masculino disminuyó el Z-score del mismo y aumentó la masa magra total (p < 0,01 y p < 0,05, respectivamente), observándose disminución del ratio leptina/HMWADP exclusivamente en varones. En pacientes puberales se incrementó el cociente de grasa visceral/ subcutánea abdominal (VIS/SQ-ABD; p < 0,05), observándose en pacientes prepuberales un descenso no significativo. No se observaron diferencias entre las etnias estudiadas en los parámetros de distribución grasa, aunque los pacientes hispanos no acompañaban la reducción ponderal del descenso de niveles de leptina observado en caucásicos. En el conjunto de la cohorte se observó una correlación positiva entre el cambio neto de contenido graso corporal total y el cociente leptina/receptor (r = +0,51; p < 0,05), sin apreciarse correlaciones entre la magnitud de la reducción del contenido graso corporal total o de los distintos depósitos y la magnitud de los cambios metabólicos ni del resto de adipocinas estudiadas.

Conclusiones

1) La distribución anatómica de los cambios en los depósitos de tejido adiposo tras reducción ponderal en pacientes con obesidad infanto-juvenil se ve influida por su estadio de desarrollo puberal y sexo, con influencia étnica en los cambios en el patrón de adipocinas circulantes. 2) No se evidenció correlación entre la magnitud del cambio de grasa corporal o de los distintos depósitos y los cambios metabólicos observados.

 

 

O2/d2-022 Metabolismo y nutrición

ANÁLISIS DE LOS FACTORES PREDICTORES DE UNA POSIBLE OBESIDAD MONOGÉNICA

Parra Rodríguez, A.; Mejorado Molano, J.; Gavela Pérez, T.; Garcés, C.; Soriano Guillen, L.

Fundación Jiménez Díaz, Madrid, España.

Introducción

En los últimos años, se ha profundizado notablemente en las bases moleculares de la obesidad. De tal forma que, ante la sospecha de obesidad monogénica, se plantean diversas estrategias diagnósticas. Entre ellas, la realización de estudios de secuenciación masiva filtrados por paneles de genes. No obstante, el rendimiento diagnóstico de estas técnicas es muy heterogéneo. Por ello, planteamos analizar factores predictores que permitan aumentar la rentabilidad de dichos estudios.

Objetivos

Principal:

  • Conocer la prevalencia de obesidad monogénica entre nuestros pacientes.

Secundarios:

  • Comparar si existen diferencias entre la prevalencia de estudio genético positivo estratificando por grupos de edad de inicio de la obesidad e IMC al diagnóstico.
  • Determinar si existe algún criterio de selección útil para predecir el resultado positivo del estudio.
  • Tipo de estudio: estudio descriptivo de pacientes en seguimiento en consulta monográfica de obesidad pediátrica en Hospital Fundación Jiménez Díaz.
  • Criterios de inclusión: pacientes <18 años con IMC > 2 SDS sin causa genética o endocrinológica conocida de obesidad.
  • Variables incluidas en el estudio: sexo, edad (años) e IMC (SDS estudio transversal 2010) al diagnóstico, presencia de exceso de peso en progenitores, edad referida de inicio de la obesidad (años).
    • Estudio genético: mediante NGS que incluye panel de 79 genes relacionados con obesidad monogénica (plataforma de laboratorios Rhythm): ADCY3, AFF4, ALMS1, ARL6, BBIP1, BBS1, BBS10, BBS12, BBS2, BBS4, BBS5, BBS7, BBS9, BDNF, CEP290, CFAP418, CPE, CREBBP, CUL4B, DNMT3A, DYRK1B, EP300, GNAS, HTR2C, IFT172, IFT27, IFT74, INPP5E, ISL1, IDINS220, KSR2, LEP, LEPR, LZTFL1, MAGEL2, MC3R, MC4R, MECP2, MKKS, MKS1, MRAP2, NCOA1, NR0B2, NRP1, NRP2, NTRK2, PCNT, PCSK1, PHF6, PHIP, PLXNA1, PLXNA2, PLXNA3, PLXNA4, POMC, PPARG, PROK2, RAB23, RAI1, RPGRIP1L, RPS6KA3, SDCCAG8, SEMA3A, SEMA3B, SEMA3C, SEMA3D, SEMA3E, SEMA3F, SEMA3G, SH2B1, SIM1, TBX3, TRIM32, TRPC5, TTC8, TUB, UCP3, VPS13B y WDPCP.

Material y métodos

Se consideró estudio genético positivo cuando se encontraron variables genéticas patógenas, probablemente patógenas y de significado incierto.

• Análisis estadístico: se realizó mediante el programa SPSS 25. Se aplicó el test de KolmogorovSmirnov para constatar la distribución normal de las variables a estudio. Se utilizó test chi-cuadrado para la comparación entre variables cualitativas. Para la comparación de dos grupos no relacionados se empleó el test t de Student si las variables seguían una distribución normal y el test U de Mann-Whitney si las variables no seguían una distribución normal.

Resultados

Se incluyeron 102 pacientes en el estudio, de los que un 53,9% presentan estudio genético positivo. La de edad media de inicio de la obesidad en este grupo fue de 5,52 años (4,71-6,31), significativamente menor (p = 0,043) que en pacientes con estudio genético negativo –6,74 años (5,73-7,76)–. Además, en el grupo con estudio genético positivo se constató un IMC significativamente mayor –+4,28 SDS (3,8-4,6), (p = 0,014)– que en el grupo sin hallazgos genéticos –+3,6 SDS (3,3-3,8)–. No se objetivaron diferencias significativas sobre la existencia de exceso de peso en los progenitores entre los dos grupos.

Tras estratificar a los pacientes por grupo de edad de inicio de la obesidad e IMC en el momento de realizar el estudio genético (Tabla 1), se constató que el mayor porcentaje de estudio genético positivo correspondía a los pacientes de edad de inicio inferior a 5 años con IMC superior a +4 SDS.

Conclusiones

En los pacientes de nuestro entorno, la edad temprana de aparición de la obesidad es el criterio mejor relacionado con positividad en el estudio genético.

 

 O2/d2-024 Metabolismo y nutrición

AYUNO INTERMITENTE DIARIO COMO ESTRATEGIA DE TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD INFANTIL

Molina Giraldo, P.X.; Meis, M.L.; Sans Capdevila, O.R.; Jiménez Chillaron, J.; Ramon Krauel, M.; Lerín Martínez, C.

Hospital Sant Joan de Deu, Esplugues de Llobregat, España.

Introducción

La prevalencia mundial de obesidad infantil aumenta progresivamente. Las herramientas terapéuticas resultan insuficientes para lograr resultados satisfactorios. La alimentación restringida en el tiempo (TRF) es una forma de ayuno sencilla y novedosa en el tratamiento de la obesidad que ha mostrado efectos beneficiosos en adultos, pero sin evidencia en población pediátrica.

Objetivos

Evaluar los efectos de una intervención de TRF de 2 meses de duración sobre el z-score del IMC (IMCSDS), adiposidad y estado metabólico de niños y adolescentes con obesidad.

Materiales y métodos

Estudio clínico aleatorizado en pacientes con obesidad (IMC-SDS>2 desviaciones estándar) de entre 8 y 18 años atendidos en un hospital de tercer nivel entre enero de 2022 y mayo de 2023. Intervención durante 2 meses en dos grupos paralelos: uno con ingesta limitada a ventana de 8 horas diarias (TRF) y otro sin restricciones en el tiempo de alimentación (control). Todos los participantes reciben asesoría sobre alimentación saludable e incentivación de actividad física. Se miden la variación del IMC-SDS, adiposidad y parámetros metabólicos, registrándose la tolerancia a la intervención. Se recogen variables antropométricas, bioimpedancia mediante monitor de composición corporal Tanita MC-780MA, analítica sanguínea y cribaje de trastornos del sueño (escalas Bruni/Chervin) y síntomas de depresión (cuestionario CDI).

Los resultados numéricos se expresan en media ± DE y análisis mediante prueba t de Student de datos pareados (comparación 0-2 meses para cada grupo) y no pareados (comparación entre grupo Control y TRF). Análisis de efecto de intervención mediante regresión lineal y logística multivariante con ajuste de resultados por posibles factores de confusión.

Resultados

Se incluyen 65 pacientes de entre 8 y 18 años (30 niñas; 46%), 33 en el grupo TRF y 32 en el control; edad media de 13,8 ± 2,5 años e IMC-SDS 3 ± 0,49 DE. La tabla 1 muestra las características de los pacientes.

No se encuentran diferencias entre grupos en las características basales.

Tras 2 meses de intervención se observa disminución del porcentaje de grasa corporal y disminución del IMC-SDS en los dos grupos, sin diferencias significativas entre los grupos aleatorizados. No se observaron cambios significativos en tensión arterial sistólica/ diastólica, triglicéridos, colesterol total, HDL y LDL, glucosa basal ni la insulina.

El grupo de intervención (TRF) muestra mejoría significativa de la puntuación del CDI respecto al control. En ambos grupos se observa mejoría en los cuestionarios de valoración del sueño, sin alcanzar significación estadística entre los dos grupos.

En el análisis del subgrupo con adherencia al TRF>80% (n = 17) se observa una disminución muy significativa del IMC-SDS a los 2 meses (3  ± 0,36 a 2,82  ± 0,37 p < 0,001) y esta diferencia es significativamente mayor a la disminución del IMC-SDS del grupo control (p = 0,02 entre grupos). Además, este subgrupo presenta una disminución en la puntuación de problemas respiratorios según cuestionario de sueño significativamente mayor al grupo control.

No se reporta ninguna incidencia ni efecto adverso en ninguno de los grupos durante la intervención.

Conclusiones

La intervención de TRF niños y adolescentes entre 8 y 18 años con obesidad se relaciona con mejoría del z-score de IMC en aquellos pacientes con tasas de adherencia alta. Globalmente el grupo TRF muestra disminución del porcentaje de grasa corporal equiparable al del grupo control.

La intervención de TRF puede considerarse una estrategia terapéutica válida y segura en esta población, aunque se precisan estudios de mayor duración y mayor número de pacientes.

 

O2/d2-027 Metabolismo y nutrición

CATCH-UP SALUDABLE EN EL RECIÉN NACIDO PEQUEÑO PARA LA EDAD GESTACIONAL. ¿SABEMOS CÓMO DEFINIRLO?

Aguilar Janita, B.1; De Arriba Muñoz, A.2; Estañ Capell, J.1.

1Hospital Clínico Universitario, Valencia, España; 2Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

Introducción

Los recién nacidos pequeños para la edad gestacional (PEG) presentan un mayor riesgo de complicaciones metabólicas futuras, especialmente cuando experimentan un rápido catch-up durante los primeros meses de vida. Sin embargo, no parece estar muy bien definido que es un catch-up adecuado, que parámetros utilizar para evaluarlo o durante cuánto tiempo. Objetivos

Este estudio busca profundizar en la definición de catch-up saludable y examinar la relación entre patrones de crecimiento recuperador (proporcionado o desproporcionado) en recién nacidos PEG y la aparición de sobrepeso, obesidad o hipertensión a los 6 años; además, se pretende buscar diferencias en los patrones de crecimiento en función de si son nacidos a término o pretérmino y en función del tipo de lactancia recibida.

Pacientes y métodos

Estudio observacional retrospectivo que incluyó a todos los recién nacidos PEG, tanto pretérmino como a término nacidos en un hospital terciario entre 20112014, excluyendo aquellos que no tuvieran datos antropométricos al nacimiento o a los 6 años. Se recogieron datos antropométricos al nacimiento, al mes, 4 meses, 18 meses y 6 años (tabla 1), seguido de un análisis estadístico descriptivo e inferencial. Se consideró un catch-up excesivo y desproporcionado si el incremento en el z-score del WFL (weight for lenght) era >0,67DE en el periodo de tiempo analizado tal y como proponen las últimas recomendaciones internacionales. Se han considerado resultados estadísticamente significativos los valores p < 0,05.

Resultados

Recogida inicial de 120 pacientes, 86 tras aplicar criterios de exclusión. La lactancia materna fue más frecuente en los primeros 4 meses en el grupo de recién nacidos a término, 32% frente a 9,4% en los pretérmino (p = 0,007); aquellos que recibieron artificial tuvieron mayores incrementos en el z-score del IMC a los 4 meses 1,06 ± 1,1 frente a 0,37 ± 0,7 DE (p = 0,04). Los prematuros mostraron mayores velocidades de crecimiento, destacando diferencias significativas en el intervalo de 1-4 meses (44,98 ± 10,1 frente a 38,14 ± 11,1; p = 0,001) y 4-18 meses (18,68 ± 3,13 frente a 16,66 ± 2,5; p = 0,031), alcanzando una talla similar a los RNAT a los 6 años. El 24,4% de la muestra presentaba sobrepeso, obesidad o hipertensión, sin diferencias entre grupos. Aunque el 65,1% de la muestra hizo un catch-up desproporcionado esto no se relacionó con mayor frecuencia de complicaciones metabólicas. La variable antropométrica que mejor se relacionó con el aumento del z- score del IMC a los 6 años fue el incremento en el z-score del peso durante los primeros 18 meses (r = 0,22; p = 0,046). Al analizar todos los parámetros antropométricos y distintas edades, el incremento en el z-score del peso de +2,25 DE durante los primeros 18 meses de vida, es el punto de corte que mejor discrimina para detectar a los pacientes con más riesgo de desarrollar complicaciones metabólicas a los 6 años (S: 45,5% y E: 87,1%).

Conclusiones

El incremento del z-score del peso durante los primeros 18 meses de vida, parece ser el parámetro que mejor se correlaciona con el desarrollo de complicaciones metabólicas a los 6 años de edad, independientemente de si este es proporcionado o no. No existen diferencias en el desarrollo de complicaciones metabólicas entre el grupo de recién nacidos pretérmino y a término. Proponemos como definición de catch-up saludable un incremento menor a 2,25DE en el z-score del peso durante los primeros 18 meses de vida.

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